| ALEJANDRO ORDOÑEZ |
Es curioso que un país como Estados Unidos de Norte América, donde al menos el 80% del total de sus habitantes no son de origen americano, tengan tan arraigada su nacionalidad y su patria; y uno como el nuestro donde el 99% de sus habitantes su origen extranjero más cercano sea quizás la segunda o tercera oleada de prisioneros españoles que llegaron en uno de los últimos viajes de Colón, sintamos que todo lo de afuera sea mejor, con una carencia total de identidad, insultando nuestra nacionalidad permanentemente y pisoteando el nombre de Colombia constantemente. Sin darnos cuenta que aunque tan lejana ya nuestra sangre extranjera, el gen de aquellos presidiarios que llegaron se mantiene intacto: vivimos viendo cómo hacer las cosas… siempre mal. Somos absolutamente ingeniosos en hacer cosas ilegales, totalmente barbaros y porque no decirlo? Sanguinarios y violentos….