Esta semana han sido muy movidas, por decirlo de alguna forma las noticias en referencia a nuestra mal llamada justicia.
El caso del joven de la Universidad de los Andes, en donde fueron sus familiares, quienes tuvieron que llevar por su propia cuenta las investigaciones para demostrar que lo de su hijo no fue un suicidio, sino un vil asesinato, pone de manifiesto la ineptitud y corrupción de los Auxiliares de Justicia en nuestro país.
Que además cuando son cuestionados e investigados tiene el descaro hasta de advertir, a la entidad, sin importar que esta sea incluso el Consejo Superior de la Judicatura, como deben obrar.
Hace un par de semanas, la médica forense Lesly del Pilar Rodríguez, funcionaria de Medicina Legal desde hace 4 años, explicó ante la Fiscalía la polémica necropsia practicada al cadáver del estudiante de la Universidad de los Andes Luis Colmenares -muerto en octubre del 2010- quien recibió varias heridas en su cabeza, claves para establecer si fue o no un crimen.
A la vez, la médica le envió un memorial al Consejo Superior de la Judicatura en el que le advierte que ese tribunal no es competente para investigarla por ese dictamen, calificado por la defensa del estudiante como "un claro caso de corrupción".
El dato llama la atención si se tiene en cuenta que la Dijín documentó 12 casos en los que esos dictámenes terminaron beneficiando a reos en Santander, Norte de Santander y Arauca. La Judicatura ya tiene los nombres de implicados (incluidos jueces), que permanecen en reserva hasta que se judicialicen…
"Esa situación pone a los peritos de Medicina Legal en una gran vulnerabilidad. Ahora, cuando una de las partes no esté de acuerdo, van a abrir investigación", señaló Jorge Buitrago, presidente de Sindemedilegal.
Eso sobre los casos que son publicitados y llevados a la prensa; también nos sigue llegando información sobre el caso de pagares llenados a conveniencia, con información falsa y sin ningún respaldo, por una empresa, que con el cuento que da créditos directos, para que se pueda acceder a sus productos, eso sí contando con un fiador o codeudor con garantías, garantías que deben estar representadas en bienes de alto valor, sobre todo comercial.
De acuerdo a la información documental que nos han hecho llegar, la famosa empresa, tiene más de 100 demandas puestas en contra de los codeudores; la contabilidad que envían para el caso especifico que nos reportan, y luego de revisados por contadores especializados, es de una “creatividad”, que los famosos balances maquillados por Betty la Fea se le quedan en pañales.

